Monte Hermoso no solo enamora por sus playas y atardeceres. Detrás de su paisaje se esconde una historia que combina aventura, esfuerzo y el espíritu pionero de quienes transformaron un rincón de médanos en una ciudad costera única.

Monte Hermoso: una historia entre el mar, la arena y el viento

¿Qué pasaba en Monte Hermoso en 1810? Primeros habitantes

En mayo de 1810 el área metropolitana celebraba la emancipación argentina de la Corona Española, proceso que desembocaría seis años mas tarde en la declaración de la independencia.
¿Pero que pasaba mientras en Monte Hermoso? Estas tierras eran ocupadas por pueblos originarios entre los que se encontraban vorogas,  tehuelches septentrionales y, más tarde, los mapuches, que trajeron su cultura desde la cordillera. Estas etnias ocupaban los alrededores de la Laguna Sauce Grande que les ofrecía reparo de los vientos del sur, agua dulce y alimento. 

Exploraciones y el nombre “Monte Hermoso”

En 1520, parte de la expedición de Hernando de Magallanes navegó frente a estas costas. Años después, en 1794, el explorador Alessandro Malaspina observó un gran médano de unos 30 metros de altura y lo bautizó “Monte Hermoso”. Ese nombre inspiraría, mucho tiempo después, al actual balneario.

Por este mismo paisaje pasaron figuras notables como Charles Darwin y los hermanos Ameghino, atraídos por su riqueza natural y geológica.

Los comienzos del poblado

Con el paso del tiempo, las tierras comenzaron a entregarse para su explotación. En 1897, Silvano Dufaur compró unas 4.000 hectáreas donde hoy se levanta la ciudad. Su hijo Esteban se instaló allí para levantar la estancia “El Recreo” y luego “La Loma”, dando los primeros pasos hacia lo que sería una comunidad estable.

El Faro Recalada

El emblema de Monte Hermoso tiene forma de torre. En 1904 comenzó la construcción del Faro Recalada, una estructura metálica de 67 metros fabricada en Francia en la fabrica Bernard Barbier Turenne, la misma que participo también en el ensamblado de la Torre Eiffel.
Fue inaugurado el 1º de enero de 1906, y aún hoy sigue guiando a los navegantes con su luz visible a casi 50 km de distancia.
El Faro símbolo representativo de Monte Hermoso, se erigió bajo la supervisión del ingeniero Luis Luiggi y permite a través de sus 331 escalones acceder a la mejor vista panorámica de la ciudad. 

El Hotel de Madera y los primeros turistas

La historia turística del lugar nació casi por casualidad. En 1917, una goleta norteamericana llamada Lucinda Sutton que transportaba maderas hacia Bahía Blanca es sorprendida por una tempestad que la hizo encallar en un banco de arena y peligrar el naufragio. Los tripulantes arrojaron todo el cargamento al mar y la corriente se encargó de hacerlo llegar a nuestras costas para dar forma al primer proyecto turístico del lugar, el Hotel Balneario Monte Hermoso, que trascendio como el Hotel de Madera, inaugurado el 1º de enero de 1918.
Fue un complejo moderno para su tiempo, el famoso hotel contaba con sesenta habitaciones, cocheras cubiertas, fábrica de hielo y soda, luz eléctrica, cine, casino y otras comodidades, ademas de un sendero entre los medanos, el actual camino sinuoso que luego Dufaur forestaría con eucaliptos, y permitía la llegada al mismo. 

Pronto comenzaron a llegar visitantes de Bahía Blanca, Coronel Dorrego y toda la región.

De balneario a ciudad

Durante las décadas siguientes, Monte Hermoso creció alrededor de ese espíritu de hospitalidad. Se trazaron calles, se forestaron médanos, y llegaron los primeros pobladores estables.
En los años 40 se aprobó el plano del pueblo, se abrieron los primeros comercios y comenzaron a llegar servicios como luz eléctrica, escuela y subprefectura.

Para los años 60, Monte Hermoso ya era un destino turístico nacional. En 1975 obtuvo la categoría de ciudad y, finalmente, en 1979 alcanzó su autonomía municipal, marcando un nuevo capítulo en su historia.

Hoy y siempre

Monte Hermoso sigue creciendo sin perder su esencia: un lugar donde el mar se une con la historia y cada visitante puede sentir el mismo asombro que aquellos primeros exploradores.

¿LO SABÍAS? Curiosidades históricas de Monte Hermoso

El verdadero “Monte Hermoso” estaba en otro lugar

El nombre no nació aquí. En los primeros mapas, “Monte Hermoso” designaba un médano de unos 36 metros ubicado varios kilómetros al oeste, cerca de Pehuén Có. Cuando se construyó el faro y comenzó a poblarse la zona actual, el nombre se trasladó junto con la historia.

El faro más alto del país

Con 67 metros de altura y 331 escalones, el Faro Recalada no solo es el símbolo de Monte Hermoso: es también el faro más alto de Argentina y uno de los más altos de Sudamérica. Su luz alcanza casi 50 km mar adentro.

Una ciudad que nació dos veces

Primero fue campo, luego balneario, y finalmente ciudad. Monte Hermoso fue oficialmente reconocido como municipio en 1979, pero sus vecinos ya celebraban desde mucho antes como si lo fuera. En 1983, con el retorno de la democracia, eligieron por primera vez a su intendente.

Tesoros bajo la arena

En varias excavaciones y obras locales se hallaron restos de naufragios y fósiles: desde fragmentos de la goleta chilena Cóndor (hundida en 1946) hasta huellas fósiles de aves gigantes y mamíferos prehistóricos.